
Reitero, con ver la vida de algunos basta para conocer al resto, la IA nos muestra eso, mismos tonos y giros lingüísticos, espejo de lo que somos en nuestra versión de carne y hueso.
La boluda que se hace la jockey posteando imágenes en Instagram arriba de un caballo, es también aquella pobre chica sin las neuronas suficientes para ser otra cosa que simplemente la chica que espera junto a otros que la atienda el psiquiatra.
Hacemos el esfuerzo y nos sentimos «distintos», «superados», por adoptar un estilo de vida cool, en el marco de condiciones de existencia estructurales que ya dictaron sentencia sobre tu destino y el de muchos. Pero como vos, haces lo que podes viéndote en el escenario infantil de un mundo que nunca viviste y no existe.

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