Armin Meiwes, más conocido como «el caníbal de Rotemburgo», continúa en prisión por morfarse a otro hombre en un encuentro sexual; se porta de manera ejemplar en la cárcel, colaborador, servicial, hasta se volvió vegetariano, devoto cristiano y tiene salidas transitorias.
La típica, si vemos las palabras finales de los condenados a muerte en EEUU, la mayoría invocan a Jesús, Allah…; acompañados por sacerdotes y pastores que leen algún pasaje biblico.
En Argentina, tenemos pabellones enteros de evangelistas por un lado y católicos por el otro. Lleno de pastores y capellanes dando vueltas.
Paradojicamente, estos conversos en la actualidad, gente de bien con biblia en mano, son la «nueva derecha» en Occidente.
