Las horas litúrgicas fueron variando con el tiempo, adaptándose a la contextura de las personas en la actualidad; sirven para organizarnos cotidianamente en rutinas cargadas del sentido que uno quiera darle, porque no hace falta ser cristiano o profesar alguna religión para ser monje. Incluso, podes darte pausas que te permitan aflojar con la disciplina que llevas, ya que no son solo horas determinadas, sino postas a las que arribamos como parte de un camino acompañado de ayunos, lecturas, escrituras, ejercicios físicos, soledad, inmovilidad, silencio, no hacer y solo pensar; nada termina allí de modo concluyente y cerrado, de ahí que puedas hallar motivos para festejar, salir de putas, tomarte unos buenos vinos, el asadazo, la super picada, casino, unos fasos de aquellos, redes sociales, baños de multitudes……………; después, volver a la seriedad autoimpuesta.
Estamos en el capitalismo, no importa si sos comunista, liberal, revolucionario de la fafafafa, libertario del peluca, católico, protestante, socialista indio trotskista; chino, argentino, estadounidense; el capitalismo es el destino de los seres humanos en la tierra. ¿Como hacer de nuestra vida algo que nos pertenezca? Es un desafío individual que nos une a otros en cierta Comunidad de mujeres y hombres libres, que no es la que conocemos y habitamos por las imposiciones del sistema.

Deja una respuesta