Mas de uno debe reírse a carcajadas, pero no lo manifiesta abiertamente, es razonable este comportamiento; cuando algunos encendidos pastores cristianos protestantes desafiaron al Covid en nombre del Altísimo y lamentablemente el Covid se los llevo puesto; al igual que el clero católico, escondidos como ratas, las iglesias cerradas y las hostias guardadas en la vitrina del modular.
La cuarentena argentina en pandemia, de la que pocos quieren recordar y sin embargo a la mayoría les cambio la vida en algo; los más comprometidos son fundamentalmente los medievales siervos que se taparon la jeta y fueron vigilantes colaboracionistas de la Dictadura Sanitaria encerrando a los demás.
Por eso la ciencia no le debe nada a nadie, es lo más humano que hay, sin ella seguiríamos esclavizados en pesimismos/optimismos sin remedio; no tiene que serle servil a las fantasías trascendentales confesionales de ninguna religión, los fanatismos mortales se deben arrodillar ante Ella, solo así entienden, dándoles de tomar su propia medicina.

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