Abrirle la puerta al avión

Los buenos ejemplos no abundan, por la sencilla razón que no se tiene ojos para verlos, son difíciles de imitar. Es un buen síntoma estar desmoralizado por algo, señal que por lo menos la moral prendió en nosotros, esa sensibilidad no la tiene cualquiera, es como ver cuando se viene la noche, solo el que esta despierto comprende. Son formas de tomar contacto con la verdad, pero digámoslo sin vueltas, no se sale ileso de esos encuentros.

La realidad es lo que es, ella no está a la derecha o la izquierda; es uno el que se ubica en un lugar u otro. Siempre nos hallamos frente a la disyuntiva de tener esperanzas o vivir el aquí y ahora; la política en nuestro país abuso manipulando las expectativas y los argentinos nos acostumbramos a vivir en ellas.

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