Ladran los perros con furia, en qué momento volvió el miedo y la desconfianza, no lo sabemos, quizás nunca se fueron…; ellos lo perciben. El carro a tracción humana de un laburante, sacándose la camiseta traspirada de tanto cirujear en calles sin basura, veredas limpias, gente escondida de la vida.
Esos animales no saben mentir, se parecen a sus dueños.

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