Escribir subrayando, resaltando en negritas, con miras a que otros entiendan lo que intentamos decirles, como una película o serie, en el que mostramos un detalle revelador «para que te dieras cuenta» del sujeto de los paquetitos de virus, que andan buscando en las escenas anteriores o llevarte de la mano evitando que te pierdas.
Presumo, quizás andamos muy distraídos, somos demasiado boludos o no salimos de la caverna de Platón; cortos de sesera, flojitos en la atención. No soy médico, no me interesan las cuestiones de adictos que lo piensan y saben todo, cuando en realidad no quieren salir de eso o no pueden; mucho menos, de quienes literalmente andan por la vida esperando encontrar la trama de una narración lineal.
Tiempos que mucha gente no vivencian, el viejo ocio del que ya ni hablamos, la riqueza de algunos que no necesitan caer en la fantasía de comprar tiempo que no tienen.

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