
Este odio y descalificación sistemática de quienes piensan y viven distinto; donde es mejor hacer cualquier cosa a no hacer nada….; estamos errados en ver una moda, algo pasajero que ni siquiera merece reflexión al respecto.
Se cierne políticamente sobre Argentina un oscurantismo sincrético de religión, sentimentalismo, pobreza, democracia rota, dependencia tecnológica y supremacismo cultural.

Deja una respuesta