Cómo nos hicimos libres

No cómo árboles en las sombras; fuimos desprendiendonos de todo lo que nos ata, cambiando los deberes; autonomía, partimos de una base material suficiente que no nos haga depender de nadie ni nada o bien tal grado de soltura que teniendo lo mínimo nos coloque fuera del sistema de dependencias. El Señor no está en los cielos, ese Señor somos nosotros en esta tierra y con este cuerpo, las virtudes son nuestras, las creamos con la finalidad de vivir en libertad.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *