
Antes del mundial no existían, ahora no solo son alternativa electoral, sino que han quedado fijadas ideas de un nacionalismo no globalista en el imaginario colectivo. Simple, como siempre gracias a la progresía moral del zurdaje que nos ataca desde el globalismo internacional y ante el desconcierto de los progres argentos que se miraban en ese espejo roto.
Así como trajeron a Milei y la truchada movida libertaria, ahora le suman la fachogresía nacionalista. Indudablemente, se vienen tiempos difíciles para la libertad en Argentina.

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