Llegar a viejo, tener que pedirle permiso a tu hijo o nuera, para fumarte un cigarrillo. Se ve ese final en muchos que hoy tienen a sus hijos como propiedad privada, el día de mañana les tocara la misma suerte; nunca entendieron de libertad ni la respetaron en los demás.
Por eso, no dejo de sorprenderme como hacen política los nenaziss del presente; prometen libertad cuando te pongas a laburar y regreses a casa a pegarte una ducha.

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