
La fuerza nos viene de esta tierra, nada de cielos o dioses sobrevolando como drones.
El paraíso está acá, no hay otro mundo invisible; si no lo vivimos es porque no supimos o no fuimos suficientemente valientes para realizarlo.
Obedientes al mandato de la tierra, pensamos y rememoramos la existencia en la alegría de vivir, no olvidamos que somos seres humanos, terrícolas.

Deja una respuesta