Allí donde se den las sonrisas, circula la libertad, lo sabemos quienes nos reunimos en torno a ideas, sueños, cosas por hacer; somos esa bendición que tanto invocan en vano los amargos de creencias serviles, ajena a prósperos esclavos preocupados por la felicidad.
Lejos de la política y la religión; fuerzas de odio, supremacismo y resentimiento.

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