El Estado mira a un costado

No es privativo del campo y su entorno, aberraciones hay en todos lados; sin embargo, se facilita la impunidad y el abuso, allí donde lo inhóspito, alejado, cercado por extensos territorios de campesinos, agricultores, ganaderos, donde la ley son ellos, entre códigos de silencio difíciles de romper que atraviezan bolsillos, roles y clases sociales.

Te desaparecen niños, maestras rurales, se acuestan los hermanos y tienen hijos, violan niños, trata de personas, narcotráfico, sectas, mujeres como alimento de chanchos….; cometen crimenes entre churrascos a la parrilla, corderos patagónicos o quemando hojas de coca para la Pachamama; no hay idiosincrasia ni cultura que no le dé cabida, el patrón de estancia se dice de muchas formas y viste de diversas maneras; su mano de obra doméstica empuña las mismas armas en connivencia con la política, justicia, policía, crimen organizado.

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