Pasame otra cerveza

Hasta la fecha, sabemos que no se puede cambiar el pasado, aunque las neurociencias señalan, teorizan sobre el cerebro humano y nos queda mucho por aprender; suele nuestra cabeza, que no tiene una memoria infalible y la misma decrece con el paso del tiempo, rellenar esos vacíos en ciertos recuerdos que evocamos completando un relato.

Es decir, esta bueno eso de que, si bien no podemos cambiar lo sucedido, si nos podemos armar una historia diferente con ayuda de unas cuantas birras; la mentira ha sido nuestra gran amiga en la supervivencia. Incluso, esta sociedad organizada a la que pertenecemos, con sus instituciones, leyes, mandatos morales, religiosos, culturales, son ficciones, no existe un arriba y un abajo; los derechos que transitoriamente tenemos, no son más que los derechos que imponemos a otros y nuestros deberes las imposiciones ajenas sobre cada uno, pero estos vínculos de poder se pueden trastocar. Todo puede ser de otro modo, dependiendo de que historia queremos hacer/narrar en el presente.

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