Las pobrezas del tiempo

Como sé que hay lectores de este sitio web, jóvenes, también quienes no tanto, pero con hijos jóvenes. Entre ellos están algunos obsesionados libertarios que me siguen, una tribu difusa que no cuaja en lo realmente libertario; pero ellos se hacen llamar así porque hablan de emprender (trabajar, trabajar) y no se les conoce trabajo real alguno.

Para todos y todas. Les interesa el dinero, no encontré puntualmente a nadie que no le interese.

La pobreza de tiempo es un punto interesante para observar, no estar preocupado por un hijo que la hace larga en la universidad, se toma sus años, se recibe a su tiempo, llega cuanto tenía que llegar y lo bancamos o se banca solo. Es un modo de vivenciar el tiempo distinto con respecto a quienes tienen poco tiempo y no hay que perderlo; no necesariamente poco dinero, porque viven para trabajar o en rutinas de las que no pueden zafar, además de pensar en ganar o con miedo a perder.

No es lo mismo abocarse a la lectura, una causa política, escribir, ocuparte de tu salud, dormir cuando se te antoja, viajar a la deriva……..; a ni siquiera contar con tiempo o resto de energías, para cocinarte una buena comida y tener que comprar todo hecho o comer a las apuradas. Son vivencias distintas que hacen a la gente carenciada en ciertos sentidos.

Incluso, hay un nivel más alto, lo que para muchos es una ocupación que les da progreso, dinero, estatus, morfi…; para otros es un hobby.

Aclaro, no hablo del tiempo libre, jamás lo confundiría con el tiempo propio del hombre o la mujer libre. Al final, el esclavo debe gastar más dinero en comprar un tiempo que no tiene o en estar ocupado como prolongación de su trabajo en disfrutar el tiempo que le han diagramado.

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