Vemos que algunas discusiones ideológicas parten de la diferenciación entre el individuo y la Comunidad, señalando al libertario liberal como alguien que promueve el individualismo, egoísmo, por encima del espíritu colectivo…; denostando la postura comunitaria, en cuanto colectivismo, socialismo o comunismo. Se derivan muchos prejuicios de esta secundaria y académica distinción.
Para un hombre libre interesa la convivencia con los demás y vivir en soledad, ser en comunidad y ser en soledad; hay distancias entre estos modos distintos de vida, aspiraciones y objetivos diferentes. En todo esto se miden los grados de libertad.
Aquello del individualismo y su contracara el colectivismo, no se pueden sostener sin una estructura jerárquica; por ende, la libertad es una expresión de deseo, relato, bandera política. De que experiencias podemos dar cuenta en el siglo XXI, que no sean las experiencias de cualquier pasado, unos mandan, otros obedecen y todos en este esquema de poder nos hallamos encadenados unos a otros.

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