La polémica en torno a unas empanadas que compro un actor argentino, Ricardo Darin, que siempre hizo de Ricardo Darin en todas sus películas; pagando un supuesto precio excesivo, genero polémica en su momento.
Vender empanadas de manera ambulante, dedicando tiempo en la elaboración de las mismas, no solo ingredientes de calidad. No hacer delivery o encargos, sin caer en la comida rápida ni rotisería; nada de esclavitud. Son esas empanadas puntuales, hechas en el día, que salen en la mañana, tarde o noche; abrimos cuando salimos y cerramos cuando terminamos de vender.
En la calle hay de todo, no se puede generalizar. Si, hay un tipo de ser humano que le encanta la mierda, siempre que este barata y rica, todo bien.
Lo bueno tiene su precio, aunque el valor no se pueda medir muchas veces en dinero; si el objetivo de uno es hacer algo inolvidable para los demás, por sabor, presentación y servicio; no son las ganancias monetarias lo relevante.

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