Tierras de sol y mujeres hermosas

Nuestro sol, como el sol de San Ramón de la Nueva Orán, Salta; alumbra por demás las andanzas de su gente, una ventana abierta basta para ver nuestro destino, lo trae la luz que ha viajado millones de kilómetros hasta nosotros.

Los carnavales no se parecen, hubo un tiempo que sí, la ciudad de Santa Fe tenía su avenida Freyre a contra reloj poniendo el mundo patas arriba y en los barrios corría la alegría entre vecinos; la misma calle que supo abrir puertas para dar una mano a quienes lo habían perdido todo por el avance de las aguas.

Allí, en Orán nace el sol; al igual que nuestro rio Salado, el Juramento de los cerros de Salta.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *