
No resulta sencillo en el presente, vivir riéndote de todo.
Habitar la risa no es para cualquiera, solemos confundir con facilidad las cosas y te pasan factura.
Similar a ser uno de esos asiduos cultores del cuerpo, la alimentación nutritiva, los ejercicios de rutina, lecturas de autoayuda, inmersos en la narrativa de los fuertes.
Hacer tuyo lo que trae el mañana de incertidumbre, azar; abrazarlo como propio, es la real fortaleza del fuerte. Lo que no significa entregarse, conformismo, ser funcional a un sistema opresivo; sino afirmarse en la vida con alegría, soltura, despreocupado, liviano, por encima de las contingencias.

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