Para no desaparecer

¿Qué hacer quienes hicieron posible un espacio político pensando en el Bien Común y fueron desplazados por una conveniencia práctica en otra dirección? Lo hemos naturalizado en la partidocracia argentina, «la política es así».

¿Como recuperar esas voces de militancia relegadas, canceladas, empujadas a las sombras? No necesariamente se trata de excavar fosas y remontarnos a los 60/70; hablo en el aquí y ahora del año 2026.

Fingir demencia no es el camino, culturalmente habitamos en un cinismo generalizado, se dan Campañas del Desierto sobre modos de pensar y vivir diferentes.

Siempre persiste este juego entre lo que se exhibe y lo que se silencia, más de lo mismo cuando se constituye una organización con visos de legalidad, aparece la estructura vertical y autoritaria; dinero, personajes que obtienen cargos, bancas, soldaditos y empleados. Es decir, la conformación de la historia oficial por un lado y aquellas formas de mirar que tuvieron un proyecto político válido alguna vez, remado por gente decente, común y corriente.

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