Indudablemente cualquier cosa se te puede volver en contra y vencerte.
Te haces el cristiano los sábados con el pastor o los domingos en la misa; para comenzar la semana haciendo la tuya sin importarte los demás. ¿Sos o no sos? No se puede ser «moralmente superior» a medias como si estuvieras casi embarazada; seguidor de la biblia de los pobres y agarrado a los dólares que «milagrosamente» te llueven del cielo.
Tantos discursos, tanta moral, para entrar al Estado y chorear.
Tomaste un camino, lo hiciste o estaba hecho, sos el lector de tu vida y resulta que ya estaba escrita…; no lo sé, todo muy complicado, es más sencillo: lo uno o lo otro. Supuestamente decidiste un modo de vivir, no aflojes ni andes cambiando montura a mitad de camino, como hacen algunos que se terminan quedando sin el pan y sin la torta, de Guatemala a Guatepeor.
Hay que bancarse haber elegido, sostener el rumbo que se ha tomado contra viento y marea. Una vida feliz, plena, es de lo más fácil, se torna jodida cuando nos alejamos de lo que hemos decidido ser.

Deja una respuesta