No busco parafrasear a Nieztche con el título de esta entrada, expreso una verdad; no hay ámbito institucional, político, social, donde este nuevo argentino no se muestre empequeñecido en comparación con el pasado reciente.
Antes nos jugábamos en las calles y confrontabamos al poder instituido; sabiendo que íbamos a perder, lo hacíamos por quienes vendrían, las familias de otros, la organización, nuestra dignidad y el bienestar general.

Deja una respuesta