A esta altura de los acontecimientos, Argentina año 2026, en el devenir socio-político, detenernos a pensar es perder tiempo, militar ideas lo mismo, afiliarse a partidos una estafa, creer en personajes políticos una ruleta de perdedores. Todo resulta pesimismo, quizás sea mejor que quienes vemos la realidad de este modo, nos suicidemos como lo hacen otros que colapsan bajo el pensamiento único del èxito y la felicidad.
Cuanto más conscientes somos de lo que sucede, más parece la sociedad ensañarse con uno; adonde vamos viene ella con todo lo que significa, incluso buscando hacer la nuestra terminamos haciendo la que quieren los demás. ¿Hay salida a esto para generar autonomía y libertad? Distanciarse y a la vez salir al encuentro de las contingencias dejandose atravesar por las mismas; creando individuos libres como nuevas formas de comunidad.

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