
La falta de respeto a los discapacitados, incluso para con algunos que ni siquiera pueden defenderse, la misma risa de las que festejan los abortos. Patético por parte de algunos twitteros muy reconocidos entre los libertarios liberales argentinos; pero no resulta ajeno, es un hecho triste entre otros de diversa índole, propio del ambiente político de violencia en el que estamos envueltos los argentinos.
La soberbia es un plus argento, hay gente soberbia para hacer dulce y lo echan a perder todo; actúan con temeridad desde cierta «superioridad» preocupante…; he planteado la cuestión de manera formal; nada, no pasa nada, fingen demencia, priman otras cosas, importa el fin que se persigue y no los medios de como lo hacemos. Hay un contexto que lo habilita, donde el «respeto» se lo ganan los que la tienen supuestamente más larga.
Esta cuestión es como jugar con la buena suerte, en algún momento se termina, y cuando nos abandona, no todos estamos preparados para sobrellevar los días que vendrán; comprendo, no se puede ser frio y caliente, dulce y amargo a la vez; el personaje se comió a algunos libertarios que los vemos cacarear en todos lados, son quienes la supieron ver, desde el Congreso de la Nación, las Legislaturas provinciales, los medios de comunicación, redes sociales, espacios políticos….; es decir, los argentinos en cuanto vecinos, sociedad, comunidad, grupos de participación, nos cansamos de ser parte de la corrección política, los buenos modales, educación, la consideración a nuestros mayores, empatía para con el débil, la solidaridad hacia el que nada tiene, humildad como valor, el reconocimiento de lo diferente….; aparentemente no corre más eso, ser cruel es la moneda de la actualidad, la que garpa.

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