En Argentina desde que se puso de moda la libertad, te salen empresarios de la nada, expertos de la Bolsa, gente de negocios que la ven o están empezando a verla; hay para todos los gustos, el menú es variado, viveza criolla a full…; seamos claros con nosotros mismos, los argentinos no son proclives a ser libres, por una sencilla razón fundante de la manera de ser argenta; la mayoría no toma riesgos, pocos se la juegan.
El ganado es temeroso, paranoico, cualquier movimiento que percibe en el pasto se echa a correr, se arma la estampida.
El argentino promedio desconfía del Estado viviendo al amparo del mismo y al mundo de las finanzas lo mira con recelo. Ambos siempre estuvieron bien agarraditos de la mano y cagando a los demás. ¿Qué promesa de libertad individual es factible? Hacer la tuya. ¿Cómo? El Casino en el que pones tu dinero a trabajar tiene dueño y las reglas del juego están para que la mayoría pierda.

Deja una respuesta