Poca gente sonriendo en ciudad de Santa Fe, con cara de no me van bien las cosas, pero lo disimulo; voy al trabajo o vengo del mismo; escapando de los mendigos; ocupado, no molestar.
Habría que ver la forma de lograr visibilidad política desde la alegría…; amargos y violentos vende humo conformaron personería jurídica partidaria, los vemos en cada elección como fantasmas hasta que garronean algo…; veo factible esta iniciativa ciudadana de jovialidad.
Lo sé, bastante quemados están los abrazos que algunos contabilizan como hazañas políticas. Realmente podemos aparecer en la escena pública sin nunca antes haber representado a nadie, ni participado en elección alguna.

Deja una respuesta