No es un ejercicio de teatro

En Argentina, la democracia no es tan real ni fuerte como creemos, no están dadas las garantías para la libertad de expresión (en el sentido pleno de esta afirmación, que no se reduce a solo hablar o decir lo que pensamos).

Se siguen equivocando los valientes que le ponen el cuerpo a la libertad y la Democracia; las consecuencias por estar del lado de la verdad no varían demasiado a través del tiempo, nos mandamos a hacer determinadas cosas y salen caro. El nivel de riesgo y quiebre es alto.

La gente sabe mucho, pero generalmente, no se da cuenta de lo que realmente pasa hasta que es demasiado tarde.

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