
Parece irónico que no pocos autodefinidos libertarios, liberales, conservadores, republicanos; sean castradores de los demás, reaccionarios ante los que piensan y se expresan distinto; nada en este sentido que los diferencie de los progres, la izquierda. Nos cuesta la libertad a los argentinos, estamos acostumbrados a colgarnos de las palabras, pero en los hechos te encontras con fachos para hacer dulce.
Quizás en la casa sean otra cosa, dudo, no existe algo así como «soy de este modo ante los demás», con mi mujer encarno la democracia, mis hijos adoran al torturador de papá, en el laburo alguien singularmente armónico, conciliador, diferente; salvando las distancias, era vox populi que Alberto Fernández tenía actitudes de matón, las respuestas temerariamente agresivas que daba en redes sociales fueron «señales de algo más» que nadie quiso ver, el tiempo lo confirmo tarde, a los muertos del Covid los despidió su festiva sonrisa.
El que las hace las paga, a nadie se le escapa dos tiros contra una persona….; si, a Nahir Galarza.

Deja una respuesta