El chiste argento de los que viven en el exterior

Los argentinos que viven en el extranjero no deberían condicionar la vida cotidiana de quienes sí viven en Argentina. Nosotros estamos aquí, no nos fuimos, trabajamos, pagamos impuestos, apechugamos la diaria bajo gobiernos que juegan nuestro destino; ellos no.

Fue patético lo sucedido con el Covid, por dar un ejemplo entre otros, el voto que emiten en sus lugares de residencia también incide. Argentinos que viajaron al exterior, como quienes residían en el mismo, nos trajeron la cepa original, la variante Alpha, Delta y otras.

Cuando se puso fea la situación pandémica en Europa, se les envió un avión para poner en resguardo a profesionales de diversas ciencias, los buscamos y los trajimos gratis (léase, con los impuestos y la pobreza de muchos argentinos) a que se acovachen transitoriamente en el país hasta que pase la tormenta, donde supuestamente venían a salvarnos desde vidas superadas del primer mundo y específicos conocimientos. Un Circo, la ciencia argentina a lo sumo fabrico un barbijo y no te protegía del virus.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *