Feminismo, la previa libertaria en Argentina

Ensañamiento político, odio, es hablar de un tipo de feminismo hegemónico, parece ayer que todos los hombres éramos una mierda, había que matarnos, ni siquiera hacerle un regalo a una hija era bienvenido, decir te amo significada un intento de violación; de la escuela pública venían algunas adolescentes con acusaciones aberrantes contra sus padres; los pibes varones ni podían intentar acercarse a otra chica que llovían las denuncias, persecuciones, escraches.

El terror de cierto feminismo como organización disciplinadora de la sociedad; detrás se sumaron un mundo de autopercibidos que formaban un ejército sin límites, donde no había argumentos, ideas; se hizo una bajada de línea a la gente en crudo y muchas entendieron que eran parte de un Régimen Feminista capaz de lo que sea, llevar a la cárcel a cualquiera, banalizando el daño que hacían. Las juezas y fiscales sororas se reproducían, la Justicia se feminizo mal; el mundo de la industria cultural se prestó al juego; docentes sin escrúpulos adoctrinando niños; luego intervino el Estado dándoles más poder.

¿No están viendo más de lo mismo como reacción de la derecha? Ataque sistemático al otro, demonización del que piensa distinto, violencia organizada instalada desde lo político.

El cambio no se produjo, los valores no se trastocaron, la vida sobre la que actuamos es común, la batalla cultural responde a los mismos patrones mentales. Incluso, repetimos similar estrategia de actuación: mucha gente que dice ser libertaria ni siquiera sabe realmente que significa ser libertario, cree ser una cosa que no es, entiende las ideas liberales rudimentariamente como circulan sin profundizar nada y por lo tanto se quedan en prejuicios, modas, abusos, malentendidos, colgados del poder.

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