Aires de democracia

Freud, Totem y tabú, año 1913. Refiriéndose a las comunidades que veneran con obseción a sus reyes; terminaban eligiendo la persona que más odiaban, para cuando se equivocara estando en el poder, deshacerse del mismo.

Nosotros los argentinos, empezamos amando y terminamos odiando a quienes nos gobiernan; ejercer la función pública en este país es para los que tienen aire de funcionarios, incapaces de comportarse teniendo poder como si no lo tuvieran.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *