¡Odiseos de la libertad, amigos!

¿De quienes podemos ser amigos los hombres libres? No de los que se hallan clavados a ocupaciones, cargos, deberes, afectos, costumbres, dinero, prejuicios, valoraciones y servidumbres voluntarias….; no, junto a esa gente no, los tenemos que sufrir, nos ayudan a ser mejores.

Nuestros amigos son de largos viajes.

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