
Autopercibidos leones y en realidad se comportan como perros en jauría; indudablemente tienen una ensalada en la cabeza. Esta jungla emergió después de la pandemia, no es un fenómeno local argentino propio de nazis, libertarios y kirchos. El mundo occidental está en este resurgir de los instintos que pensábamos domesticados para convivir en democracia, vemos que no es así.
¿Cuánto durará esto? No lo sé, la realidad actual indica que debemos defendernos, no ya con los mecanismos institucionales, sino de manera individual o comunitaria, ser contundentes, eficaces y rápidos en la respuesta; ya no se puede seguir dudando.
Cada vez más personas eticamente civilizadas, intelectualmente preparadas, inteligentes, están siendo pisadas por otros tambien educados, profesionales en lo suyo, muy normales, que cuando están en manada, son perros inteligentes, crueles, sádicos, capaces de lo peor a la vez que se muestran razonables.

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