Donde los nazis pasean con sus hijos

No son Netanyahu, pero viven mimetizados con ellos, hasta que un detalle los delata, se enojan y pierden, destilan odio sin necesidad; acostumbrados a salirse con las suyas, hacen de la política algo personal.

Tienen familia, están entre nosotros. El que las hace las paga y hay veces las paga un inocente.

¿Cómo esconderse en estos tiempos? Aristóteles de la prudencia tardía que quieren pasar desapercibidos como filósofos del silencio, no saben no contestan; es tarde.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *