Que no nos gane la violencia

Fue siempre mi pedido, grito de auxilio, llamado de atención con respecto a los violentos y supremacistas que se nos colgaron de las banderas libertarias en Argentina.

En el partido libertario de Santa Fe lo pude vivenciar en primera persona, se tradujo en decepción; se impusieron sobre la militancia y la lucha decente de algunos; ganaron con dinero, astucia y violencia. Gente que terminó empoderada en la estructura partidaria, cuyos valores están alejados del modo de ser de los hombres y mujeres libres que militamos libertad.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *