Juntando ganas y no sé para qué

Nuestro largo presente, aburrido, empobrecido, degradado en cuanto a pensamiento complejo, no hay crítica; si viviera Hannah Arendt entre los argentinos del siglo XXI, se cansaria de chocarse con Eichmann por todos lados. La normalidad argentina en el año 2026 da miedo.

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