
Saber que cosas se conectan con lo antiguo biológico que hay en cada uno, es un conocimiento que nos empodera.
Algo básico como la aceptación y el reconocimiento de los demás, propio de nuestra especie; la supervivencia que conlleva pertenecer a un grupo…. Hoy podemos «hacerle trampas a nuestro cerebro», que tiende a darle demasiada importancia a cuestiones que no califican relevantes en el presente. Hasta resulta sano y liberador desvincularte de la validación del ganado social; es un paso ineludible hacia el poshumanismo.

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