Mi cabeza judía

Aunque mi nariz es bastante parecida, la sabiola no es moise, soy un estúpido. ¿En qué momento los argentinos volvimos a estas cosas rusas? Algo no está bien entre nosotros.

Cuando termino la Primera Guerra Mundial, quedaron muchas mujeres jóvenes y hombres viejos en Europa. El negocio de la medicina de «rejuvenecimiento» se disparo, te vendían «testículos de gorila», que los pagaba quienes tenían la tarasca para eso. De ahí la ultraderecha, broma.

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