
No el Nazareno colgado del Estado, subsidiado, la cara visible de un comedor comunitario vendiendo caridad y facturando por detrás con dinero público.
Aquél que destrato de comunista el Vaticano, ese que en la actualidad crucifican los evangelistas sionistas en los pobres domesticados, criminalizados, estigmatizados como palestinos de todos los pueblos.

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