Autor: José Antonio Muhando

  • Discapacitados para hacer dulce

    Tener que dar explicaciones o inventarse un relato de dignidad por pertenecer a la familia de los Discas, porque estan todos dudados, sospechados de corruptos o mendigos que viven del bolsillo de los demás, indigna.

    Los discapacitados peligrosos (esos que discapacitan a otros o quienes estan colgados de la discapacidad para beneficios/privilegios de diversa índole) están por todos lados y la grieta es con ellos.

    Entonces, en estas temporadas interminables de la serie argentina de «Discapacitados con la tuya», poblaciones enteras sobrevivientes de una guerra que no sucedio, se hallan pensionados políticos por las secuelas discapacitantes que padecen. Quizás, en próximos capítulos, pensaremos en torno a cortarte el pene, amputarte los pechos o vaciarte el útero porque te autopercibis X, estando en un cuerpo biologicamente equivocado; así te damos una pensión.

  • Empanadas de charqui

    Llegamos a ese punto en que la perfección es rutina, viene algo más y no sabemos como nombrarlo. Secar carne vacuna es ancestral, por intermedio de las empanadas es otra historia, requiere dedicación, tiempo, soñar despierto, practica constante para convertir estas empanadas en una revolución.

    En Santa Fe todavía no tienen paladar para esto, es el litoral argentino, lugar de pastas, pizzas, pescado, repostería, asado, picadas de fiambre, lisos, mujeres hermosas…; donde el buen vino tinto es de reciente aparición.

  • Anticuerpos de libertad

    Enojados con la IA, peleados con Internet no iremos lejos, es un rechazo fácil y mentiroso a la vez. La mayoría de algún modo esta necesariamente conectada para sobrevivir, después venimos nosotros dedicados a vivir que también no le rehuimos a la tecnología, al contrario, le robamos y hacemos la nuestra.

    La diferencia es un detalle que lo dice todo: no engancharnos con la actualidad, absorbidos en la vigencia de lo actual, reactivos y movidos por lo que aparece para ser consumido, respondiendo de la misma forma que quienes imponen lo que circula, pretendiendo cambiar lo otro por explicarlo distinto. NO.

  • Occidente 2026

    Privatizamos el drama existencial del Sistema, el dolor que circula lo hacemos propio, la violencia que se ha instalado se encarna en cada uno: le damos fierro, cuando podemos, al que tenemos bajo nuestro miembro o es menos que nosotros en la escala jerárquica social…., y si no logramos esto, nos desquitamos con los seres queridos más cercanos o la última salida del suicidio.

  • ¿A quienes representan los que nos representan?

    La línea de transparencia institucional en Argentina sirve para blanquear, dibujar patrimonios, favores, intercambios, vueltos…; cualquier ciudadano puede chequear esto.

    No solo están las estrellas más conocidas, sino «el carita de yo no fui» que vive en tu pueblo y tiene cargo en la función pública. Por lo menos, tenemos en claro los blancos a los cuales apuntarles, si fueramos delincuentes como varios que gestionan los recursos de todos; tienen la mosca.

    Algunos están forrados en guita y son quienes legislan las leyes que empobrecen a la mayoría; menos a ellos.

    Escuchar escupir moral, dar discursos encendidos en las Legislaturas Provinciales o el Congreso de la Nación, cacarear en redes sociales indignación y honestismo; para ver el «patrimonio declarado» (fundamentalmente de quienes nunca trabajaron o emprendieron algo en sus vidas, hicieron carrera de serviles en el Estado)…….; te dan ganas de cargar un rifle automatico, visitarlos cuando se reúnen o esperar las fiestas familiares de fin de año para hacerles un regalo inolvidable. No, mentira, fuera Satanás de mi.

  • El ganador de las elecciones en Argentina

    Nos queda claro a los argentinos, en este país, cualquier elección política la gana el odio; es un camino sin retorno, no hay adonde volver.

    Es inutil refugiarnos en las esperanzas puestas en gente con menos aura que progresistas disfrazados de árboles lgtvq+, fueron progres mientras les llenabamos los bolsillos con la de todos.

    Las iglesias ya no son para rezar o llorar, sino para direccionar el resentimiento por medio de un electorado de creyentes, potenciarlo a través de redes sociales, volcarlo en las urnas, acrecentar poder organizando el odio y usando la fuerza represiva estatal a su favor como mano de obra barata servil.

  • Casi embarazado

    Hago crítica, «es medio nazi, pero igual estoy con él», estas embarazada o no; se hacen los duros opinando en contra, hablan mucho y dicen poco. En realidad no tienen una posición tomada o tal vez sí, dado que no se trata de pensar.

    Bibi Netanyahu o Adolf Eichmann, vivos y muertos, de un lado o del otro, no hay culpas, sino la satisfacción del deber cumplido. Entonces, la política éxitosa es la que convoca a todos, al cadaver de tu vieja y al hijo por nacer; en este sentido, la crítica de muchos «luchadores» de la palabra es consecuente con esa deriva, da lo mismo cualquier cosa.

  • Los santafesinos en Argentina no son franceses

    ¿Piensan rebelarse los santafesinos por los aumentos desmedidos y reiterados del transporte público urbano e interurbano de pasajeros, alguna revolución, saldremos como los franceses a las calles? Pacíficamente, por supuesto. NO, ni siquiera cuando nos inundaron de mierda y agua, muchos se quedaron sin nada por la inoperancia política; la gente acepto el Punto Final estatal y a fumarla.

    La mayoría viaja gratis o con descuentos «especiales», colgados del Estado; le cobran solamente a los que menos tienen.

    ¿Algo para decir los libertarios y los socialistas, alguna lucha antisistema? Mudos, los Adorni y los Marx en Argentina están desesperados por lo mismo: entrar al Estado y salvarse.

  • Haikus truchos de altura

    primavera
    jardín entre rocas
    duermen los niños

    cerca Palestina
    desalojo de noche
    septiembre

    atardecer
    tajasea la piel el viento
    días de invierno

  • Cadáveres de fondo

    Cuando se la den a uno de estos nazis que desde estructuras de poder políticas, atacan sin escrúpulos y temerariamente a otros; ahí surgirán las cuestiones personales como «pericias», el odio como «nexo causal»; una suerte de «contagio» por malos tratos o pésima educación que termino en tragedia.