Autor: José Antonio Muhando

  • Cuestión de poder

    La de quienes perseveran en la imperturbabilidad del ánimo, de una mente fuerte que requiere ejercicio constante; no necesariamente responde a los que huyen de los roces, problemas, la malasangre, para hacerse dependientes de una soledad enfermiza de aislamiento patológico. Este camino nos quita libertad.

    Libertad es una puesta a prueba permanente, un escorpión que si no tiene a que o a quién picar, se pica a sí mismo.

  • La clientela progre argenta

    La desbandada del kirchnerismo, la izquierda, los peronistas de lo que venga; en apariencia parece fractura o división, llegado las elecciones tiran todos para el mismo lado: recuperar poder para seguir enriqueciéndose y tener más poder.

    El curro de algunos, con una previa de robo estatal que les permitió hacerse de un buen colchón de recursos, es la trinchera comunicacional, devenidos mártires profesionales del sistema que ayer fueron funcionarios o ensobrados de gobierno y hoy venden resistencia en un Circo de libros, podcasts, radios, canales de streaming, sitios web, charlas en universidades, colarse en marchas y manifestaciones en las calles.

    La izquierda concretamente no está interesada en gobernar, no sabe como hacerlo; pero sí está enfocada en no quedar fuera del reparto de la torta estatal, que su emprendimiento político no se caiga, manejar un grupo de accionarios que pongan la tarasca por las razones que fueren (ideológicas, emocionales, económicas); lo de está gente es gritar desde la tribuna.

    El negocio de la revolución en la actualidad, pasa porque la revolución nunca se de; mientras tanto, luchamos contra el asedio permanente de la extrema derecha que avanza contra nuestros derechos; estamos en guerra y no lo sabemos.

  • Síndrome de pobres

    Te venden que podes salir de pobre y depende de vos.

    No es tan errado ese razonamiento, porque cuando volves a la casa de tus viejos como ingeniero habiendo quemado pestañas una década, gendarme, contadora o abogado de narcos; volves exitoso, ya no tenes que esconder tu pobreza ni el pobrerío de los tuyos, esos orígenes inconfesables, llegó la redención personal, todo en tu vida se ha trastocado, podes decir que sos un negro con plata, coya empresario, marrón emprendedor, cabecita negra Comandante….

    Suena lindo, pero se trata de vos y a miles como vos no se les dio, ellos seguirán cantando, bailando cumbias, chacareras, cuecas….; sin dejar de ser unos pobres de mierda.

  • Libertarioss liberaless nacionalistass

    Reaccionamos los argentinos cuando se nos acusa de racistas, en realidad solo despreciamos y maltratamos a los pobres.

    Siempre que podemos y cuando estamos empoderados por algún tipo de organización, somos patoteros con el caído, marrón, ese que resulta menos en la escala jerárquica social.

    Lo he visto nitidamente en la política, desde la misma no sale la Fuerza que cambiará el Sistema; partidos políticos que se nos presentan como «lo nuevo de lo nuevo«, de reciente aparición…., vieja politica que conocemos disfrazada de la juventud que carecen, basta darnos cuenta de los amargos y violentos que andan a sus anchas en las estructuras que montan.

    Es fácil ver quienes conducen, son referentes, asesores y los que terminan presidiendo las dedocráticas listas electorales que presentan en cada elección que pueden. Rastreen esos nombres (a que se dedican, quienes estan detrás realmente, las fuentes de financiamiento).

  • Al menos ya se lo que pasa

    Si algo no puedo evitar o disfrutarlo, no tengo otra que aceptarlo. Tan obvio, que ni siquiera necesitamos leer a Séneca, Epicteto, Marco Aurelio…..; si no esta en nuestras manos al no depender de nosotros, hacernos problema por eso es inútil: ahogarnos en pensamientos que nos producen el mismo estrés que una pelea por zafar del cocodrilo en un pantano; debería ser otra la historia, mientras pasan una peli en la tv y estamos sentados sin hacer nada.

  • ¿Votar y qué más?

    Con la mía y la de muchos, escuchar a un boludo en la Legislatura que nos sale miles de millones o la teatrera del Congreso de la Nación, que al final de una sesión junto a otros promulgan una ley, donde después de todo ese Circo el show que montaron no termina allí: cualquier juez, su amante y el chongo cobrando fortunas, la Corte Suprema…., instancias que revisan lo dispuesto y en definitiva son la última palabra que clausuran la Democracia, la labor parlamentaria y el voto de todos nosotros que no cuenta para nada.

  • Nagori

    Quería detenerme en esta palabra japonesa, Nagori, aquello que está a punto de partir, lo que esta llegando a su fin, la luz que se está yendo pero todavía nos alumbra, esa alegría que se esfuma mientras nos quedamos a disfrutarla…..; es ahora.

    La ciencia tan desprovista de corazón, no da vueltas con palabrerío bonito; es único este encuentro, el estar reunidos en torno a…, compartir, amarnos; cuando los átomos de nuestros cuerpos se dispersen, no volveremos a juntarnos, ni siquiera para volver a ser el que fuimos.

  • La seguridad pública de los pijas o el cinismo moral de Estado

    Te venden «el que las hace las paga», mientras se revuelcan como chanchos haciendo de las suyas; hacia afuera no saben no contestan, repiten frasesitas prestadas colgados de la valentía de unos pocos que luchan por un país distinto.

    Viejas caras conocidas de los mismos delincuentes del Régimen menemista-kirchnerista, ocupando cargos relevantes en la función pública. En todos los niveles de la administración estatal una plaga de serviles empoderados y funcionales a un cinismo moral de Estado como forma de hacer política: la misma mierda con distinto olor.

  • Tormenta Negra

    In Stahlgewittern, reminiscencia de aquél libro de Ernst Jünger; en otras palabras, nosotros tenemos al Jerarca del gobierno de la Ciudad de Buenos, Jorge Macri y su Policía.

    En este contexto argentino de peligro inminente, revelaciones y un Mesías que vendrá un día despues de su llegada; en el lapso de dos años expulsamos a 30000 terroristas del país.

  • Tiempo y dinero

    Aristóteles dijo que la Democracia es el tiempo libre de los pobres; en el denominado Siglo de Oro de Pericles, que no fue un siglo, se comenzó en Atenas a pagarle a la gente por su participación en las asambleas públicas y jurados populares, el objetivo era claro: el Amo que paga es el gobierno y los intereses de los hombres libres de la ciudad, no cualquier rico y sus curros.

    Interesa detenernos en el tiempo libre, por cuanto la libertad tiene su límite en la dependencia remunerada por la que hacemos lo que hacemos para subsistir; come el que trabaja, como decían los monjes de monasterios autosustentables.

    Concretamente, política es tiempo y dinero propio.