Autor: José Antonio Muhando

  • Peor es tener un hijo drogón

    ¿Peor es tener un hijo drogón? Sabemos que una forma de participar y pertenecer a cierta clase de gente, es jugando, hay que apostar lo poco que tengamos, es una forma de ser capitalistas sin grandes capitales e inversiones en la Bolsa; hasta el negocio criptomonedas resulta una ruleta, es cuestión de salir a tiempo y ganadores.

  • Pijote de la Mancha

    Todavía hay quienes piensan ilusamente que Milei es perseguido por entidades oscuras, poderes mediáticos, económicos y políticos; encima creen que se enfrenta a esos poderes con las «Fuerzas del cielo», teniendo la casta adentro de su gobierno.

  • ¡Viva la muerte, carajo!

    Después de todo estamos vivos. Es el común denominador del sentir de la gente, como decir: ellos están muertos y yo vivo.

    La política disparó la tenencia de armas de fuego en Argentina, no es meramente cuestión de seguridad. ¿Cómo se llega a esto? Cansados que los hijos de puta se salgan con las suyas y teniendo cada vez menos que perder. Armerías que parecen dispensarios, personas haciendo cola y esperando comprar un arma.

    Hay un sentimiento depresivo en la Comunidad, una necesidad violenta de pérdida y esto último tambièn amenaza a los crápulas que ostentan poder en cualquier estructura.

  • Tu compañero de reflexión

    Estaba por decir mascota, perro o gato de compañía, ser querido, un animal.

    No necesariamente tener animales reemplaza no tener hijos, pero resulta más barato, menos problemas y hasta nos permite ser un criminal sin revisiones históricas o cuestionamientos morales que nos hagan ir al terapeuta; imaginemos, Argentina 2026, con lo duro que está comer todos los días, nadie se pregunta por los animales.

  • Somos más pequeños

    No busco parafrasear a Nieztche con el título de esta entrada, expreso una verdad; no hay ámbito institucional, político, social, donde este nuevo argentino no se muestre empequeñecido en comparación con el pasado reciente.

    Antes nos jugábamos en las calles y confrontabamos al poder instituido; sabiendo que íbamos a perder, lo hacíamos por quienes vendrían, las familias de otros, la organización, nuestra dignidad y el bienestar general.

  • Lo mismo con distinto olor

    Buscar señalar a la derecha, como responsable de la crueldad, burla, demonización, invisibilización de luchadores sociales, revolucionarios, gente de armas que confrontaron dictaduras, regimenes opresivos; es en definitiva errado. Somos otros, la juventud está en otra y son quienes marcan la cancha aunque nadie se juegue por nada más que por si mismos.

    La izquierda es la misma mierda, conservadora y charlatana; veamos que además de estar enquistada en el Estado, tiene sus puestos en la intelectualidad sistémica.

  • Gato Felix o Ave Fenix

    Caminar y ver al caído en situación de calle, familias buscando que comer de la basura y no sentir nada más que premura por seguir de largo.

    Algo se perdió con el tiempo. Quizás, la estafa moral de revoluciones colgadas del Estado, enriqueciendo a unos cuantos y manipulando las necesidades de la gente; tal vez, un tejido social irremediablemente roto; la llegada de un ser humano decadente, sin heroísmo ni siquiera personal, incapaz de jugar su vida por la Comunidad o generar comunidades de protección mutua; vidas dañadas funcionales al Sistema; la pequeña existencia material como un todo de referencia absoluto que incapacita a muchos para saberse importantes en la sociedad y el país que deseamos, queremos.

  • Quiero ser libre

    No es así como se llega a serlo, diría como el Chapulín Colorado: se llega a ser libre «sin querer queriendo».

    Se requiere de valentía y espíritu de sacrificio, expresar un pensar y vivir de modo diferente al pensamiento único, dominante, que es la regla de la mayoría servil; descolgado de su tiempo y sus prejuicios.

    Estamos ante nómadas del pensamiento, que le dan vueltas a las cosas; no se trata de tener verdades o convicciones fuertes. Todo esto es un drama, el drama de ser libres. ¿Cómo encajar con los demás? ¿Quienes pueden aceptarte si decís lo que pensas?

  • Dioses para nosotros mismos

    Para quienes dicen ser nieztcheanos y creen haber visto en lo libertario la llegada de lo nuevo; nos equivocamos. Haber dejado nuestra soledad para ir al encuentro de los demás a través de la política, ha sido una recaída en la nada.

    Doy comienzo al tercer tiempo, los viajes. LV.

    Entiendo que hay tantos Nieztche como nieztcheanos; algunos al igual que el ermitaño y estoico, en la tarea de sacrificar aún más de nosotros en el camino a sí mismos.

    La comunidad de hombres y mujeres libres, a la que se dirige este sitio web en todos sus escritos, no esta unida por líder o jefe alguno, sino fortalecida por la dureza de la vida que hemos elegido realizar, la tragicomedia de vivir solo una vez y sin el sentido de fines ulteriores de trascendencia.

  • Espacios propios y ciudades

    No sé si pensar que la familia retrocede ante otras formas de convivencia, la pandemia del Covid mostró lo contrario: la fragilidad de muchos cuando se quedan solos, el temor a quedar aislados de los demás; éramos pocos los que disfrutamos ese contexto como bichos raros, y a pesar de eso, militamos no al encierro.

    Sin embargo, se puede ver una tendencia a estar solos en los jóvenes, ni siquiera conviven en pareja. ¿De qué familia hablamos aquí? Aparentemente una que no parece real y física, sino virtual, digital, celular de por medio; en una ciudad diseñada para estar en medio de otros.