Una de las posesiones más fuertes que tienen algunas personas, es que saben quiénes son.
En cierto sentido son blanco de manipulaciones, la política va en busca de este capital humano escaso y vital para sostener cualquier proyecto duradero, del mismo surgen sentimientos de amor, odio, amigo, enemigo, sacrificio, todo o nada….; que otros individuos no tienen en su menú mental y espiritual, se suben a cualquier bondi con la misma rapidez con que se bajan.
Hace poco me cruce con un afiliado libertario liberal que estuvo en las últimas elecciones, figureteando, acompañando una lista de concejales para la ciudad; ahora en otra, desvinculado completamente de la militancia, ocupado en sus negocios, sin tiempo ni siquiera para ver la realidad, en su mundo de ciegos-sordos y mudos; llegado el año 2027, veremos de vuelta su caripela, se sumara como si siempre hubiese estado conectado a los problemas de los vecinos. Pobre de nosotros los ciudadanos, si gente así logra una banca para «representarnos» o lo tengamos que bancar como asesor de no sé qué….

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