Ir al casino con la idea de ganarle, el sueño de muchos, los jugadores realmente ganadores son los que no juegan; al menos en este contexto.
Vivimos jugando, de eso se trata vivir; parece lógico que, si has invertido mucho junto a determinada persona, abandonar la relación con lo que significa irte, perder lo que hiciste y le pusiste al proyecto de familia, pareja, material…; hace que continues como ese jugador de ruleta a mitad de la madrugada, que en vez de irse admitiendo que ha perdido y algo le queda, no tuvo suerte o se equivocó, piensa en seguir adelante y recuperar lo perdido hasta perderlo todo.

Deja una respuesta