Se achican las ganancias en el negocio de la industria del juicio, no solamente en el fuero laboral; asimismo, magistrados, fiscales, ven recortado su poder discrecional desafiante de toda gobernabilidad en democracia. Se sienten disciplinados por señalarles que deben someterse a la ley como todos los argentinos, no desconociendo la jurisprudencia ni fallando como empresarios de la justicia…; de lo contrario, se los juzgara por mal desempeño.
Derechos constitucionales que no son absolutos, pero este partido judicial los usa en ese sentido, gobernando junto a los gremialistas, determinados intereses económicos y el progresismo ideológico-político.
Los emperadores de la justicia quieren conservar su fuero federal, un poder exclusivo que los hace Dios en esta nación domésticamente empobrecida y «el presupuesto» que esto conlleva; nada de jurisdicciones que dividan poder, democraticen la justicia. Ellos se autoperciben el Derecho Argentino en sus decisiones. Esto es contrario a la Democracia, el gobierno y libertad de los ciudadanos.
De que nos sirve tantas facultades de derecho, abogados, funcionarios judiciales………; ideológicamente esta gente sigue instalada desde lo educativo hasta la operatividad jurídica en un pasado de privilegios, regímenes especiales, un Estado feudal cerrado en sí mismo, Argentina fosilizada en el atraso de una burocracia estatal corrupta que se olvidó de los trabajadores, de los ciudadanos; vienen gobernando el país junto a la casta política desde las dictaduras militares.

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