
¿Podemos vivir una marginalidad alegre, feliz? No estoy cayendo en la romantización de la precariedad o la miseria. Ficticiamente, hoy nos juntamos y nos revelamos al poder de turno, yendo a los bifes contra todo lo que nos oprime y descalifica; para terminar saqueando casas de electrónica, locales de ropa cara y de marca…..
Este triste sujeto no se puede oponer a nadie realmente, no hay en el mismo una forma de ser alternativa al sistema, desea las mismas cosas que los otros a los cuales critica, no es capaz de no necesitar lo mismo; es un pobre tipo entre muchos.
Si algún día salis a incendiar naves espaciales, que tus sueños no sean poner el culo en una de ellas.

Deja una respuesta