Te habrás encontrado en grupos, partidos, redes sociales, con nenazoss que no saben que lo son; ellos se identifican o tienen un sentimiento de pertenencia a un espiritu de cuerpo, gracias a la politica en cuanto espacio de convocatoria que los mimetiza.
Recuerdo cuando panfleteaba en las calles de Santa Fe, república Argentina, contenidos libertarios, algunos me gritaban nazi, hasta hacían un bollo del folleto y lo arrojaban contra mi cuerpo. Paradojicamente, fue como una maldición premonitoria, con el tiempo pase a ser un zurdo comunista al que lincharon; me vi junto a cada personaje que daba miedo, los cuales treparon en la estructura partidaria sin impedimentos, ante la pasividad de los demás.
Si vos perteneces a un juntadero de sumisos como si fueran cosas alrededor de un Jefe o Jefa, vivenciando situaciones de control que te exigen obediencia acrítica, donde la ausencia de pensar es la norma; abrí los ojos, fíjate en donde y con quienes estas.

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