Por qué somos tan fuertes

«A aquellos seres humanos que en definitiva me interesan les deseo sufrimiento, abandono, enfermedad, malos tratos, desprecio; yo deseo, además, que no desconozcan el profundo desprecio de sí mismo, el martirio de la desconfianza de sí mismo, la miseria del vencido». Ecce Homo, Friedrich Nietzsche.

No es literatura ni filosofía académica, lo vivió en carne propia y realmente nadie puede considerarse nietzscheano sin haber transitado la vida en estos términos, como un estoico, aunque no hayan sido los estoicos de la preferencia del gran Filósofo.

La profesía autocumplida de los pueblos alemanes y japoneses.

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