El cinismo propio de nuestras sociedades no es algo que emerge sin explicación alguna; el presente viene de lejos.
El ejército de estatales en ciudades como Santa Fe, salen a cazar ciudadanos en la vía pública, tratan a esos «otros» como enemigos; un Estado recaudador, represivo, cuya clase dirigente de privilegiados conforman un Sistema legitimado por la doméstica existencia ciudadana y la farsa de ir a votar sin poder cambiar nada.
Próximo a los festejos patrios de la «revolución» de mayo, por una libertad que uso la vida de los esclavos y fingió demencia para con la esclavitud en cuanto modo de producción.

Deja una respuesta